Los independentistas se quejan del frío que hace en la cárcel

Los privilegios de hotel que los presos independentistas disfrutaban en Lledoners y las otras prisiones catalanas en las que han estado recluidos se han acabado con el traslado a Soto del Real para el juicio al ‘procés’ que arranca el próximo 12 de febrero en el Tribunal Supremo.

En Madrid los independentistas no tienen ningún privilegio y están siendo tratados como lo que son, delincuentes.

En Cataluña tenían ordenadores personales, conexión a Internet, calefacción central y multitud de beneficios con respecto a otros presos. Este “chollo” se les ha acabado en la prisión madrileña donde son tratados como el resto de prisioneros.

Tampoco les permiten que se vistan con ropas amarillas ni lleven los ridículos lazos amarillos que utilizan para reivindicar su inútil causa.

Todas estas cosas han causado la indignación de los independentistas que se sienten atacados por los directivos de Soto del Real.

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